domingo, 23 de septiembre de 2012

Carbonieris


Italicus Carbonari
Por Juan Ramón Jiménez de León
Economista, Académico y Periodista


Los carboneros
Claude Monet
óleo sobre lienzo 54 x 66 cm
París, Musée d´Orsay

Monet comparte las preocupaciones de sus contemporáneos, como el pintor Degas o el novelista Zola, que pretenden evocar la vida moderna bajo sus diversos aspectos. El artista residió en Argenteuil de 1871 a 1878, y acudía con frecuencia a París con el tren; éste cruzaba el Sena, por el puente ferroviario de Asnières, cerca del que se desarrolla la escena. El puente que vemos delante es el puente de la carretera de Asnières, y adivinamos en lo lejano, en lo grisáceo, el puente de Clichy. Esta escena, que muestra a obreros, los paseantes del domingo, dejan paso a descargadores de carbón que vacían las chalanas (barcazas) para abastecer la cercana fábrica.
Mercedes Tamara Lempicka 
17 julio 2012


Estamos celebrando nuestra Independencia Mexicana en este 2012, y en este momento es justo y necesario mencionar algunos temas que tuvieron que ver con las conspiraciones independistas y revolucionarias, con el México de 1810. Entre los grupos conspiradores estaban los Carbonari o Carboneros italianos que se habían infiltrado primero en la sociedad secreta de Los Guadalupes, alrededor de José María Morelos y luego en la Logia del rito yorkino de Vicente Guerrero. Los Carbonarios eran los miembros de una sociedad secreta denominada Carboneria, fundada en Nápoles (tierra natal de mi segundo abuelo italiano anti-fascista, emigrado a Monterrey, Nuevo León, Domingo Avagliano y luego asentado en la Región Carbonífera) durante los primeros años del siglo XIX en el contexto de la ocupación napoleónica de Italia (1805-1814) sobre valores nacionalistas, constitucionalistas y liberales. Así como adoptaron el nombre de Carbonari, también su vocabulario, en sus relaciones secretas es tomado de la profesión de los quemadores de carbón. El lugar donde se reunían se llamaba baracca (barraca, cabaña), su interior vendita (lugar de venta del carbón) y sus alrededores foresta (de floresta, bosque). Los miembro se llamaban unos a otros buon cugino (buen primo); los que no pertenecían a la sociedad eran pagani. Los Carbonarios se dividían en dos clases: aprendices y maestros. Ningún aprendiz podía llegar al grado de maestro antes de seis meses. Los miembros se conocían unos a otros por signos secretos en los apretones de manos. Los signos no eran los mismos para los aprendices que para los maestros. Uno de los principios de la sociedad era que la “buena hermandad” debía basarse en la religión y la virtud. A principios del siglo XIX la sociedad se había extendido mucho en el territorio napolitano, especialmente en los Abruzzi y Calabria. Pertenecían a ella no sólo gente de baja cuna sino también oficiales del gobierno de alto rango y hasta miembros del clero. En 1814 los Carbonari resolvieron conseguir a la fuerza una constitución para el reino de Nápoles. El 15 de agosto de 1814, los cardenales Consalvi y Pacca emitieron un decreto contra las sociedades secretas, especialmente contra la Masonería y los Carbonarios en el que se prohibía a todos bajo severas penas hacerse miembro de estas asociaciones secretas, asistir a sus reuniones o cederles un lugar para este fin. Sin embargo la propaganda de los Carbonarios siguió, sobre todo en el distrito de Macerata, donde se dio una revuelta el 25 de junio de 1817, fácilmente reprimida por las tropas papales (ver el importante informe de Leggieri , Processo romano contro i congiurati di Macerata di 1817, ristretto presentato alla congregazione criminale, Rome, 1818). Los Carboneros eran patriotas y revolucionarios, propugnaban por el terrorismo contra los invasores, pero también contra los locales que aceptaban dócilmente a los invasores. Su modelo organizativo y sus procedimientos conspirativos e insurreccionales la convirtieron en un modelo que se extendió mediante simpatizantes e imitadores por toda Italia, sería el modelo de las grandes mafias e incluso de los grupos paramilitares como Gladio y P2 en la II Guerra Mundial, este modelo organizacional se extendió en los países de Europa suroccidental y a partir de núcleos de italianos emigrados o exiliados (organizaciones similares se denominaron carbonarios en España, Carbonária en  Portugal y Charbonnerie en Francia); todo ello en el contexto histórico de los movimientos revolucionarios liberales de la primera mitad del siglo (revolución de 1820, revolución de 1830, revolución de 1848). México no fue la excepción. Joel Poinsett, Primer Embajador y Espía Plenipotenciario de Estados Unidos en México, ya había notado que el rito yorkino estaba siendo penetrado por los Carbonarios de Oracio de Attellis, Fiorenzo Galli y Claudio Linatti, quienes escribían en el periódico liberal de la época, de Joaquín Fernández de Lizzardi, El Pensador Mexicano, en donde planteaban la creación de un anarquismo revolucionario que luego retomaría con mayor brío el anarquismo europeo de Bakunin, Proudhon, Kropotkin y Fournier. Los Carbonieris mexicanos acusaron al primer Presidente mexicano, Guadalupe Victoria de entregarse en manos de la banca usurera de los Rothschild, de no prepararse bien contra el intervencionismo norteamericano, francés, holandés y británico; de no apoyar con fuerza y determinación el constitucionalismo revolucionario de las Cortes de Cádiz-que hoy Cataluña está queriendo aplicar, y de no trabajar con Simón Bolívar y el movimiento anfictiónico de América Latina. Los italicus planteaban la necesidad de contar con dos grupos organizados en sectas secretas, los civiles que buscaran las mejores leyes para el país y los grupos armados paramilitares que defendieran y atacaran a los enemigos de la Republica. Su planteamiento era de generar crisis à para una guerra à y al final Revolución. Por presión de Poinsett y de Estados Unidos, fueron deportados, en 1829 Poinsett sería expulsado por presión de los yorkinos, pero se llevaría de Taxco, la Flor de Nochebuena que patentó en Estados Unidos, como poinsettia. Vendría posteriormente Giovanni Mazzini, fundador de la sociedad secreta La Joven Italia
un poema revolucionario que rescatamos del internet, nos dice lo siguiente

A los primos en las barracas

Todos somos aprendices de la Libertad,
sólo aprendices. Buscadores de justicia.
Ser libres es como hambruna que no acaba,
como sed que jamás se mitiga.

Como el carbón que, apagado parece,
y todavía arde y quema la piel desesperada,
el dolor de la labor es sagrada, carbonarios.
Aprendices, la Santa Alianza desde Austria
nos ataca con desdén. No es sólo Napoleón
el enemigo y no es sólo Fernando, rey
de las dos Sicilias. Con espada nos esperan
los Borbones. En Cataluña, nos sofocan
las huestes de González Bravo, despiadado.
Y si el desánimo subsiste, nos acaban.

«Luchen. Salgan a la calle. Que no sigan
matando a los sargentos carbonarios.
Vayamos a las Jardineras, alimentemos
los hambrientos. Son hermanos».

Pero no confundan la senda
de esta logia con venganza rencorosa:
con La Mala Vita,
con La Camorra
con La Mano Negra
que nada tienen de Bazard, Dupont,
Lafayette, Boinvililer.
Ni los Grandes Iluminados.

«Limpiemos de lobos el campo.
¡Por Mazzini, Cavour y Garibaldi,
por los Buenos Amigos!
Limpiemos de lobos el campo.
Que las fieras no se acerquen.
Purifiquemos con carbón el aire…

Canto al hermetismo / poemario de tema político

http://carloslopezdzur-carlos.blogspot.com/
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Los Carbonarios, organización clandestina, organizada en Nápoles, Francia, España, Grecia, Austria y aún Rusia. Después de la derrota de Napoleón en 1815, lucharon contra los Borbones en España en 1820. «Primos», nombre que se daban los carbonarios entre sí; «barracas» (alusión a las repúblicas). Admiro el sentido de «solidaridad internacional» de la Orden y, cuando fue perseguida, su noción de que hay que mantener alta la moralidad sin caer en el bandidaje suicida, vengativo y criminal de otras organizaciones como La Mano Negra, la Mala Vita y los Camorristas, ideal que establecieron con el lema «limpiemos de lobos el campo. Que las fieras no se acerquen. Es decir, no confundamos la lucha política-militar con el terrorismo civil…Aunque los rituales y ceremoniales de los Carbonarios parecen los de una «logia masónica», no lo son. Los Carbonarios y masones difieren en muchos de sus idearios. Uno de los rasgos más distintivos del México actual es el Mariachi y su Catedral es la Plaza Garibaldi. Nombrada en honor del héroe italiano Giuseppe Garibaldi, quien tiene una biografía oscilante: de pronto está con el rey Víctor Manuel, de pronto busca refugio en los Estados Pontificios, e incluso llega a manifestar su adhesión a Napoleón III. Y es allí donde paradójicamente aparece Garibaldi en la ‘suavepatria’, con aquella carta que le envió a Juárez luego de lo de Maximiliano: “…un vástago del despotismo europeo, injertado… no ha fructificado (en México) por fortuna de la humanidad… Salve oh Juárez, veterano de la libertad del mundo…”, dice entre otras cosas. Si observan bien la placa original del bautizo de la calle y por ende la Plaza, tiene una fecha: 1914. Coincide con la euforia del Constitucionalismo revolucionario. Giovanni Mazzini es otro gran personaje italiano, ligado a los Carbonaris. Es originario de Nápoles, a los 14 años es admitido en la Universidad, la cual concluye en 1826, se titula de abogado, pero dice abogado de los pobres, también fue poeta, periodista y revolucionario. Escribió un  brillante poema titulado Dell'amor patrio di Dante (El amor patrio de Dante Allighieri), en su parte periodística escribía en L'indicatore genovese, en 1831 se hizo parte de los Carbonaris, estuvo involucrado en varias insurrecciones, en la Toscana, Sicilia, Piedmonte, Lazio y su natal Liguria, luego su organización la Joven Italia llegó a tener 60,000 simpatizantes en armas. Su activismo político lo llevó a España, Francia, Inglaterra, Alemania, Polonia, Egipto, Turquía, siempre formando clubes de la Joven Europa, antecesor de la actual Unión Europea. Fue la inspiración de los jóvenes cadetes militares turcos llamados “Young Turks”. Hablaba y escribía de las 3 Romas, la Vaticana, la de Constantinopla (hoy Estambul) y Moscú. Fundo en 1848 la Liga Internacional de las Juventudes que sería inspiración de los posteriores comuneros de Paris encabezados por Karl Marx y el lanzamiento del Manifiesto Comunista en febrero 21 de 1848. Marx se expresaría de Mazzini como el último de los grandes soñadores de la Clase Media. En 1858 fundó otro periódico llamado Pensiero e azione (Pensamiento en Acción), en 1860 hace mancuerna con Garibaldi para la guerra de reunificación de Italia. Ambos fueron precursores del Reino de Saboya que logró la integración de la península itálica. En un documento histórico que dimos a conocer en nuestra pagina YUMKA, Gastón Pardo, el brillante teólogo veracruzano, comenta en su libro La Geopolítica de la Guerra Infinita, pp113, que en agosto de 1871, en una correspondencia entre Mazzini y Robert Pike, con visión profética se mencionaba que habría 3 Guerras Mundiales, la Primera visualizaba la caída del Zar de Rusia y el ascenso del comunismo, la Segunda se pensaba que sería contra las fuerzas fascistas de Italia y la Tercera entre Israel y el Mundo Árabe. Se menciona que los Illuminatis serían los que saldrían ganadores de estas conflagraciones. Los Carbonaris estuvieron muy activos en México y se les encuentra en la formación del Partido Liberal Mexicano de Ricardo Flores Magon en los albores de la Revolución de 1910, se unieron al constitucionalismo revolucionario de Venustiano Carranza, creando la Casa del Obrero Mundial y los bravos batallones rojos, empujados por el Dr Atl y por Rosendo Salazar, serían claves en la derrota de Francisco Villa en Celaya, Guanajuato ( del 6 al 15 de abril de 1915). El arquitecto militar fue Cesáreo Castro, brazo derecho de Carranza, pues Obregón ya empezaba a distanciarse del Jefe Constitucionalista, sin embargo la gloria se la lleva el sonorense quien empieza a cooptarlos para formar la CROM, que sería el antecedente inmediato de la CTM. Finalmente, los colores de las banderas italiana y mexicana. La italiana se empezó a concebir desde  el 4 de noviembre de 1796, el poeta del siglo XIX Francesco Dall'Ongaro explicó los colores como una descripción visual del territorio italiano. "Blanco como los Alpes, rojo como los volcanes y verde como las llanuras de la Lombardía", el 7 de Enero de 1797, el tricolor fue adoptado como insignia de la República Cispadana reunida en Reggio Emilia. Probablemente por la insignia de una secta que desarrollaba un papel importante en la política de aquellos tiempos, y Reggio Emilia propuso entonces, adoptar el tricolor como bandera del nuevo estado libre constituido en esos días. En 1849  se constituye la República Romana, Mazzini adopta como bandera el tricolor, escribiendo sobre la franja blanca "Dios y Pueblo". En lo que respecta a México, se considera a la primer bandera propia de México aquella que se enarboló durante el Grito de la Independencia de Miguel Hidalgo y Costilla en 1810: un pabellón de la imagen de la Virgen de Guadalupe. En 1821 fue creada la Bandera Nacional y adoptada por el Ejército Trigarante, una vez proclamado el Plan de Iguala.
Y en cuanto al escudo de la bandera. El Escudo Nacional fue colocado inicialmente durante el Imperio de Maximiliano, cuando se adoptó una bandera que tenía el águila colocada bajo la corona del imperio francés. Luego, Porfirio Díaz ordenó que el águila se colocara de frente y con las alas extendidas. El escudo sería transformado nuevamente por Venustiano Carranza, quién dispuso que el Águila se colocara de perfil izquierdo y conservara las características con las que los mexicas habían concebido cuando fundaron la Gran Tenochtitlán. Adicionalmente se incluyó un lazo tricolor que significa la Unidad patriótica y ata las ramas de encino y laurel.




1 comentario:

Unknown dijo...

Hay algún registro de los carboneros italianos llegados a México antes de 1832?