martes, 19 de agosto de 2008

Habsburgo


En México, entre 1822 y 1860 hubo más de 50 cambios de presidente y su sistema de gobierno cambió no menos de 10 veces. Estas fluctuaron entre la total anarquía y dictadura de extrema derecha. En el mismo periodo hubo más de 140 grupos militares, un record que no ha sobrepasado hasta ahora. En 1860 después de otra guerra civil, con el apoyo de los Estados Unidos y su abogado Lincoln, un abogado también toma el poder en México, Benito Juárez, quien inició una política anti-clerical y confiscó mucho de lo que quedaba en los bienes de la iglesia, la gran detentadora de la riqueza en ese entonces. Para 1860-1861, una comisión encabezada por José María Gutiérrez de Estrada, José Manuel Hidalgo y Esnaurrízar y Juan Nepomuceno Almonte persuadiría al nuevo gobierno de Napoleón III de apoyar una nueva intervención en México que llevara a implantar una monarquía. En el transcurso de la Guerra de Reforma, México adquirió cuantiosas deudas con algunas potencias extranjeras, a Inglaterra se le debían 70 millones de pesos; a Francia se le adeudaban $2,084,605.00 pesos, parte de esta deuda provenía de un contrato leonino; en total lo que se adeudaba a Inglaterra, Francia y España, sumaba $82,315,447.00 pesos, porque en esa época el dólar todavía no ejercía su dominio y estaba a la par con el peso mexicano. Juárez desesperado firmó en Veracruz el 14 de diciembre de 1859 el tratado Mac Lane-Ocampo, en que se ofrecieron derechos de paso al ejército norteamericano a perpetuidad sobre Baja California, parte de Sonora y el Istmo de Tehuantepec, sin embargo dicho acuerdo no se llevó a cabo por el bloqueo de Lincoln que geopolíticamente pensaba que eso favorecía a los estados esclavistas del sur que rápidamente se anexarían a México y se destruiría la Unión Americana y también pensaba que los franceses regresaban por la Louisiana e internamente se le opuso el coahuilense Juan Antonio de la Fuente, Secretario de Relaciones Exteriores de Juárez. Ante este fracaso la determinación del gobierno liberal del 17 de julio de 1861, en el “Manifiesto de Juárez”, se decidió no pagar estas deudas externas por dos años.

De inmediato los países afectados reaccionaron, quienes tras la Convención de Londres, decidieron invadir la República Mexicana para reclamar el pago de estos adeudos. La prensa enterada de esta noticia ataca al jefe del ejecutivo, quien se defendió a través de una carta que mandó a Juan Antonio de la Fuente, embajador plenipotenciario en Europa. Para ese entonces, el espionaje de Estados Unidos a cargo de William H. Seward, hombre de todas las confianzas de Lincoln, se aliaba con el Jefe de Inteligencia Juarista, Matías Romero (ver en la pagina de la CIA el reporte A Cable from Napoleón, documento desclasificado el 22 de septiembre de 1993). La suspensión de la deuda, llevó a los principales prestamistas, Gran Bretaña, Francia y España, a la primera Trilateral, {la segunda de James Carter en 1978, después del encontronazo con José López Portillo por el asunto del Gasoducto Cactus-Reynosa y la Triada Polaca terminó acabando con el México nacionalista, Zbignew Brezinzki, Secretario de Estado de Carter, Karol Wojtyla, o Juan Pablo II y Paul Wolfowitz, encargado de la Defensa y de la Invasión a Irak, luego en el Banco Mundial y James Schlesinger que decía que no permitirían un Japón en la frontera sur de EUA}, la primera trilateral mandaba fuerzas conjuntas de expedición, que ocuparon el Puerto de Veracruz en diciembre de 1861.

La Francia de Napoleón III, el pequeño decía Marx, algo así como el actual Felipe El Breve, tuvo metas más ambiciosas que simplemente recuperar sus deudas e influenciado fuertemente por su romántica esposa la emperatriz Eugenia, fue tentado a revivir la monarquía mexicana. Esta idea no era nueva pero tenía nuevos ímpetus. Juárez temiendo lo peor dio y repagó la mayor parte de los intereses y accedió a pagar las deudas. Gran Bretaña y España se retiraron saciadas sus demandas. Pero Francia continuó la guerra enviando cerca de 5,000 hombres bajo el mando de Carlos Fernando Latrille, Conde de Lorencez, quienes llegaron a Veracruz el 6 de marzo 1862. Las tropas francesas se dirigían a la capital; Lorencez marchó hacía Orizaba, donde recibió refuerzos de L´Herillier y Gambier. . Las tropas juaristas a cargo del joven coahuilense, el Gral. Ignacio Zaragoza, presentaron la primera gran batalla al Ejército Francés en el frente de las Cumbres de Acultzingo pero era una escaramuza para medir sus fuerzas. Al aproximarse a Puebla sufrieron un descalabro mayúsculo a manos de Zaragoza quien les propinaría un golpe militar que con el tiempo se constituyó en epopeya de los mexicanos, la batalla del 5 de mayo de 1862 y días después derrotan al ejército invasor en la batalla del 5 de mayo de 1862, en los Cerros de Loreto y Guadalupe, en el estado de Puebla. Improvisadamente adiestró a indígenas que se habían ofrecido a defender la plaza del ataque; estas compañías fueron las que formaron los “Indios Zacapoaxtlas” quienes fueron comandados por el Gral. Miguel Negrete. El héroe de la batalla del 5 de mayo fue indudablemente el Gral. Ignacio Zaragoza quien había nacido el 24 de marzo de 1829 en la Bahía del Espíritu Santo en Texas –hoy Corpus Christi, cuando éste era territorio mexicano y pertenecía al estado conformado por Coahuila y Texas, por ello las comunidades mexicanas en los Estados Unidos celebran como suya la batalla de Puebla. El 8 de septiembre de 1862, victima de la fiebre tifoidea, muere el laureado Gral. Ignacio Zaragoza a los 33 años de edad, igual que Jesús el Nazareno e igual que el gran conquistador griego Alejandro el Magno. Las tropas mexicanas sin su líder militar caerían en Puebla un año mas tarde, Francia enviaba 30,000 soldados suplementarios bajo el mando del general Forey y el 16 de marzo de 1863 comenzó nuevamente el sitio de Puebla; la ciudad resistió numerosos días, pero finalmente, después de haber sido destruidos los fuertes de Santa Inés y San Javier, sucumbió a las tropas francesas. El sitio llegó a su fin el 17 de mayo, cuando Forey capturó la plaza central, aunque él no entró en la ciudad hasta el 19 de mayo. Los generales González Ortega, Escobedo y Negrete fueron enviados prisioneros a Francia, pero lograron escapar en el trayecto.

Después de la caída de Puebla, el presidente Juárez ordenó llevarse los archivos del gobierno, a fin de facilitar la marcha de los negocios públicos dondequiera que se estableciese la capital provisional, era conveniente crear la impresión de una retirada estratégica, no de una fuga. La caravana de la Republica abandono la ciudad de México a fines de mayo de 1863. Al frente marchaba una descubierta de caballejos y tras ella un carruaje cenizo que ocupaban Juárez y su familia y que rodaba lentamente para no incomodar a Margarita, embarazada otra vez, en seguida venían los coches de los miembros del gabinete y de los amigos de siempre, como el administrador de correos Guillermo Prieto y el diputado y magistrado de la Suprema Corte Manuel Ruiz, con varias docenas de colegas legisladores y magistrados; cientos de burócratas anónimos y al final un piquete de infantería de medio centenar de hombres y una infinidad de soldaderas con sus niños.
Se viajaba por igual a caballo, a lomo de mula o en carruajes y carromatos colmados de colchones, sillas, mesas y hasta pericos. Antes de 1861 cualquier interferencia en México por parte de cualquier poder europeo, hubiera sido vista como un reto a los Estados Unidos y nadie quería provocar un conflicto con ellos. De todas formas en 1861 EUA estaba envuelto en un propio y sangriento conflicto: la guerra civil. La guerra civil hizo al gobierno en Washington incapaz de intervenir. Y entonces fortalecido por la emperatriz Eugenia, quién se vio a sí misma como la campeona de la inmaculada iglesia católica en México, Napoleón entonces tomó ventaja de la situación. El candidato para el trono escogido por la emperatriz Eugenia era el archiduque Fernando Maximiliano hermano del emperador austriaco. Teniendo 30 anos en ese entonces, Maximiliano era alto, romántico muy elegante y liberal. En otras palabras algo contrario a su conservador y práctico hermano Franz Josef. Él era tan diferente que corren los rumores de que él era el hijo del Duque de Reichstadt “El Aguílucho” e hijo y pariente de Napoleón I. El segundo hijo el archiduque Franz Karl y la archiduquesa Sofía de Austria, Maximilian Ferdinand Joseph von Habsburgo, nació en el palacio de Schönbrunn el 6 de julio de 1832, fue el favorito de su madre, el siempre mantuvo estrecha y afectuosa relación con hermano mayor, el futuro emperador Francisco José. Su elección de carrera lo llevo de archiduque a la armada imperial donde fue muy exitoso reorganizado y modernizado gran parte de la flota imperial. Maximiliano amaba el mar y las costas adriáticas y decidió construir su legendario y romántico castillo de Miramar a las afueras del Puerto de Trieste, ahora Italia.

En 1857 Francisco José le dio a su hermano el puesto de gobernador general en las provincias ocupadas por Austria en el Norte Italia, el reino de Lombarda Venecia. El 27 de julio de 1856 Fernando Maximiliano que había perdido su gran amor de su vida, la bella princesa María Amalia de Brasil, hija del emperador Pedro I., que murió súbitamente a la edad de 21 años en febrero de 1853, para curar su mal de amores se casó el 27 de julio de 1857 con la princesa Charlotte Amalia de Bélgica de 16 años, hija de Leopoldo de Saxe-Coburg-Gotha, rey de Bélgica y princesa Louise de Francia. El liberalismo de Fernando Maximiliano levantó poco entusiasmo en Viena, en donde se le veía en oposición del gobierno imperialista de su hermano. Con el pretexto de la guerra en 1859 sostenida entre Francia y el reino italiano del norte. De Piedmont – Sardinia, Francisco José releva a su hermano de su puesto, culpándolo por agregar problemas con su actitud de liberal. Ambos, el archiduque y su esposa resintieron profundamente esta acción y la relación entre los dos hermanos se enfrió.
Maximiliano regresó a su castillo de Miramar y se dedicó a escribir poesía y a mejorar sus magníficos jardines, pero los eventos en Francia pondrían fin a su inactividad política. En Francia, el sobrino de Napoleón, Louis Bonaparte había ascendido al trono como emperador de los franceses, tomando el nombre de Napoleón III. Él había intentado revivir la grandeza de su tío y expandir el poder Francés en Europa y en América, quería recobrar la Louisiana que tan infantilmente había vendido su tío a los EUA. Cuando México se rehusó a pagar sus deudas a Francia, Napoleón III usó esto como pretexto para la invasión. En octubre de 1863, Napoleón III arregla que una delegación mexicana fuera a ofrecer la corona imperial de México a Fernando Maximiliano, quien no se interesó en los planes y prefirió marcharse a una expedición botánica a los bosques tropicales de Sudamérica, posiblemente recordando a su gran amor, pero allá en Brasil enfermó de sífilis de la que contagió a su bella Carlota y a muchas mujeres en México de la alta sociedad que fueron sus amantes, Carlota al final terminó loca abrazada siempre con un muñeco llamado Max, murió en Bruselas en 1927.
Sin embargo Napoleón presionado por el padre de Carlota, y su hermano de mentalidad imperialista y a quien Maximiliano hacia gran sombra por su popularidad entre el pueblo, lo impulsó a esa aventura. Al final Maximiliano accedió a aceptar pero el insistió en que sólo lo haría con la condición de que fuera el propio pueblo mexicano el que lo quisiera como emperador. Después de un “plebiscito” en México organizado por los franceses, el archiduque Fernando Maximiliano aceptó la corona imperial de Miramar en abril de 1864. Cuatro días después él y su esposa partieron abordo del barco S.M.S. “NOVARA” con rumbo a su nuevo hogar como emperador y emperatriz de México. Cuando Maximiliano y Carlota dejaron Europa, se fueron en una fantástica nave ondeando el estandarte del II Imperio Mexicano. Ellos recibieron la bendición del Papá y la reina Victoria de Inglaterra ordenó disparar desde el fuerte de Gibraltar saludando el paso de la nave de Maximiliano. Cuando el nuevo emperador y la emperatriz llegaron al Puerto de Veracruz en México, 28 de mayo de 1864, la población lo recibió con mucho entusiasmo y comenzó una larga fiesta. Maximiliano estaba encantado, pero terminó la fiesta, la pareja imperial registró una fuerte impresión al observar las condiciones de vida de los pobres en contraste con las magníficas haciendas de la clase alta. La pareja imperial se horrorizó más al descubrir que su nuevo reino aún se encontraba envuelto en una guerra civil. Más allá las finanzas de México estaban en un estado caótico.
Empeorado por el hecho de que Maximiliano había incurrido en nuevas grandes deudas con Francia las que incluían el mantenimiento de tropas francesas en México. Mientras tanto, el 10 de junio de 1863, las tropas francesas hicieron su entrada triunfal en la Ciudad de México, donde el general Forey constituyó el gobierno de ocupación. Juárez, pronosticando la victoria, organizaba la resistencia, y los estados norteños se aprestaban para la guerra, Torreón era su base de operaciones y Coahuila estaba dividida controlada por el Gobernador de Nuevo León, Santiago Vidaurri, quien dominaba la aduana de Piedras Negras, necesaria para obtener recursos de la venta de armas, alimentos y algodón, Juárez impulsa la siembra del algodón en La Laguna famosa ahora por su industria textilera, Vidaurri decide convertirse en aliado de los franceses, pero Juárez lo derrota con las tropas de Mariano Escobedo y lo destierra a Texas. Juárez se mueve entonces a Monterrey y como castigo le recorta el territorio a solo 20 kilómetros de frontera con Texas, Coahuila se amplia territorialmente. Por otra parte, Maximiliano el siempre romántico no estaba obviamente muy preocupado por su estado financiero sino hasta llegar a la ciudad de México, encontrando el palacio de la ciudad muy descuidado comparado con Miramar, entonces gastó grandes cantidades de dinero en alargar y en embellecer el Castillo de Chapultepec y en construir la hermosa avenida de Reforma, también adquirió una casa de campo en Cuernavaca ahora los Jardines de Borda. En un corto periodo de tiempo, Maximiliano se había enamorado de los salvajes paisajes de su nuevo país y de su gente, al saber del chapopote campechano se dio una vuelta por el sur de México y en esas tierras encontró lo que sería después la gran riqueza de nuestra nación, de ahí nació la idea de una empresa franco-austriaca para beneficiar el chapopote, Schlumberger, el petróleo se descubrió en 1859 en Pensilvania.
Mientras las tropas francesas continuaban peleando con las otras fuerzas republicanas. Maximiliano comenzó a construir museos y trató de conservar la cultura mexicana, lo cual queda como una de sus grandes contribuciones como emperador. La emperatriz Carlota comenzó a tener fiestas para la Beneficencia Mexicana para obtener fondos para las casas pobres. Pero Maximiliano estaba desilusionado y decepcionado, sus apoyos franceses pronto estuvieron igualmente decepcionados de su nuevo emperador por su liberalismo extremo y no era la marioneta que ellos esperaban ver, mas bien ya era un peligro para los intereses franceses, lo mismo sucedía con los conservadores mexicanos que ya no lo querían. Lejos de gobernar con los intereses de Francia, Maximiliano se veía a sí mismo como una figura de integración nacional. Uno de sus primeros actos, como emperador fue el restringir las horas de trabajo y abolir el trabajo de los menores, cancelo todas las deudas de los campesinos que excedían los 10 pesos, restauró la propiedad común de los ejidos y prohibió todas las formas de castigo corporal, rompió con el monopolio de las tiendas de raya de las haciendas y decretó que la fuerza obrera no podía ser comprada o vendida por el precio fijado por el mercado manipulado por los grandes terratenientes por lo que creo una Comisión Salarial. Sin embargo, en el mismo tiempo se sucederían dos hechos cruciales y que serian parte de la causa de la derrota de la ocupación francesa y de su utópica visión: Los federalistas de Lincoln , ganaron la guerra de secesión, estando ahora sí en mejor posición para ayudar con armas y logística a Benito Juárez, quien se encontraba en ese entonces con su gobierno paralelo en Paso del Norte (hoy Ciudad Juárez) y con ello con armas y abastecimiento, las guerrillas mexicanas comenzarían a producirle derrotas al ejército francés, como las batallas de Santa Gertrudis, La Carbonera, Miahuatlan, la batalla del 2 de abril entre otras más; en Europa,El Imperio Austriaco había perdido la Guerra de las Siete Semanas frente a Prusia, Carlos Marx comentaba en su obra El 18 Brumario de Luís Napoleón Bonaparte, que las tropas prusianas derrotaban sicológicamente a las francesas y austriacas tocándoles la Marcha de Zaragoza. Estaba naciendo la poderosa Alemania de Bismarck En el nuevo escenario europeo el interés por los gobiernos franceses y austriacos en sostener una guerra en América se vio reducido. A lo anterior hay que sumar a una Austria devastada por la pérdida de la guerra Austro-Prusiana, por lo que tampoco Francisco José (Emperador de Austria) estuvo en posición de ayudar ni a su propio hermano, Maximiliano I de México, al que quería lejos y deseaba su fracaso. La buena relación entre Lincoln y Juárez, única en los anales de las relaciones entre México y Estados Unidos, derrotaría a los franceses, austriacos y belgas y a las fuerzas conservadoras mexicanas, en medio del caos y la secesión en ambas republicas vecinas, los coahuilenses empezarían entonces a emigrar al estado de Illinois de Lincoln, es parte de la explicación de la fuerte atracción por Chicago en las épocas modernas. Mientras tanto Austria se transformaba en 1867 en El Imperio Austrohúngaro tras el Compromiso que reconocía al Reino de Hungría como una entidad autónoma dentro del Imperio Austriaco, a partir de ese momento, Austrohúngaro. En 1914 tenía una extensión de 676.615 km² y contaba con 52.799.000 habitantes. Lo que era el Imperio Austrohúngaro se reparte actualmente en trece estados europeos que son en la actualidad las naciones de Austria, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina y las regiones de Voivodina en Serbia, Bocas de Kotor en Montenegro, Trentino-Alto Adigio y Trieste en Italia, Transilvania y parte del Bánato en Rumanía, Galitzia en Polonia y Rutenia (región Subcarpática en Ucrania).

Todo ello desembocó en la Primera Guerra Mundial, al asesinar a Francisco José, en los Balcanes y los austriacos fueron despojados de toda su arrogancia y su imperio fue hecho trizas.
Recomiendo ampliamente el libro “La Era del Imperio,1875-1914”, de Eric Hobsbawm, Critica de Barcelona, España,2001.

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